Persiguiendo al sol
Esto es algo que escribí hace tiempo basándome en un texto de una novela ligera. Espero que no os sangren los ojos al leerlo. Cuenta el cuento, que erase una vez que se era, un lobo sin pasado ni memoria que quiso alcanzar el sol. Es cierto que los lobos, a veces, cuando dejan de ser útiles en su manada, se convierten en seres solitarios hasta que encuentran su muerte. Un lobo no quiso o no pudo encontrar su propio túmulo, y desde entonces ha vagado por la tierra borrando su rastro con cada paso. Con un ritmo constante y armonioso como una triste melodía por la que nadie llora, intentando encontrar un atisbo de felicidad. A pesar de dejar sus huellas en más de mil caminos, el lobo descubrió que era incapaz de encontrar la felicidad. Ni siquiera sabía dónde buscarla. Más perdido en sus pensamientos que en su trayectoria, escuchó decir a un gran sabio que la felicidad venía del sol. No entendió dichas palabras, ni tampoco obtuvo una explicación, pero careciendo de más ...